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Procrastinar, dejar para después lo que deberías estar haciendo ahora, proveniente del latín procrastinare, donde pro significa adelante, y crastinus se refiere al futuro, procrastinar es exactamente la tendencia a no comenzar las tareas en el momento que corresponde post datando su realización a un futuro no especificado.

Cuando procrastinamos varias cosas pueden pasar:

–  No comenzamos la tarea y no hacemos absolutamente nada en su lugar;

– No hacemos la tarea pero hacemos otra que de momento pareciera más importante retrasando así la tarea principal, o

– Comenzamos la tarea pero permitimos que muchos distractores interfieran retrasando su culminación.

Procrastinar es algo muy común, todos procrastinamos en algún momento; procrastinamos por miedo, por estrés, por ansiedad, por cansancio, por razones que nos hacen ver las tareas a realizar desde una percepción equivocada, alejándonos cada vez más de comenzar.

Puede que esto nos suceda con una tarea específica, o eventualmente porque estamos indispuestos de alguna forma, sin embargo, el verdadero problema se presenta cuando lo hacemos con mucha frecuencia o de forma crónica afectando nuestra productividad. Si eres un emprendedor que desea alcanzar el éxito es necesario que puedas avanzar cumpliendo metas por lo que procrastinar no será una opción, por eso hoy te diré como hacerlo sin que te sientas abrumado:

Pasos sencillos para incrementar  tu productividad.

  • Prioriza tus tareas, quien procrastina tiene la tendencia a sentir que todo es urgente, agotándose con tareas y avanzando poco, intenta establecer al menos 3 niveles de “urgencia” y de esta forma vas cumpliendo con las tareas, en orden de prioridad.
  • Haz de la rutina una amiga, intenta apegarte a los hábitos, cuando hacemos las cosas como parte de una rutina se nos hace más fácil realizarlas. Al principio será difícil, lo que debes hacer es ir incluyendo paulatinamente las acciones para ser realizadas de forma habitual.
  • Controla  distractores, para una persona que procrastina es muy fácil distraerse y en la actualidad vivimos rodeados de potenciales distractores, una buena solución a este problema es administrar cualquier fuente de posible distracción, de este modo podemos establecer horarios y períodos de tiempo específicos para revisar las redes sociales, mirar el teléfono o hacer llamadas.
  • Desecha las tareas que no te aportan nada, en ocasiones estamos tan cargados de tareas que no nos detenemos a pensar que tanto nos aportan, siéntate y evalúa la finalidad que tiene cada tarea que debes realizar, elimina  aquellas que no representen un beneficio significativo para ti. Evita cargarte de tareas que no puedes o no quieres lograr, si no te aportan nada es mejor dejarlas y optimizar tu tiempo.
  • Divide en tareas menores, un proyecto importante requiere de muchas acciones para alcanzar terminarlo de forma exitosa, si eres de los que procrastina probablemente te parecerá un reto muy grande, una montaña difícil de escalar, pero si intentas verlo en pequeñas partes es posible que lo percibas como algo más fácil de digerir. Divide los grandes proyectos en metas a corto y mediano plazo y cada una será un pequeño logro que atesorar como parte de tu gran meta final.
  • Recompénsate por tu buen trabajo, un sistema de recompensas puede funcionar, siempre y cuando no juegues contra ti mismo; establece un descanso, un libro, una visita a tu lugar favorito, como recompensa ante un logro específico y premia tu esfuerzo.
  • Planifica descansar, es importante tener tiempo para el descanso, para despejar la mente y recargar energías. Si constantemente estás trabajando te sentirás agobiado lo que te evitará avanzar, y te tendrá procrastinando constantemente.

Herramientas para incrementar tu productividad

La mejor herramienta contra procrastinar es la planificación, ayúdate con un cronograma, una agenda y algunas listas, pero ten cuidado, es común de quien procrastina dedicar mucho tiempo “planificando” y poco ejecutando realmente lo que planifica, es una forma de autoengaño, ya que planificar genera la sensación de progresar aun cuando no se está haciendo nada.   

Técnica Seinfield: Esta sencilla técnica, sí, se llama así por el comediante Jerry Seinfield, es ideal para crear hábitos, consiste en tomar un calendario y marcar con una equis grande cada día que logramos hacer algo que nos hemos propuesto, por ejemplo, hacer 1 hora de ejercicio diario; ver como aumenta la secuencia de X es un gran incentivo como para no romper el ciclo, creando así un hábito.

Técnica Pomodoro: esta antigua técnica aún guarda vigencia, esta consiste en trabajar en intervalos de 25 minutos por 5 de descanso, y al término del cuarto ciclo descansar 15 minutos. Sin embargo, esta técnica cuenta con algunos detractores, que consideran que los intervalos de tiempo son muy cortos, por lo que se sugiere probarla hasta adaptar los intervalos que mejor le funcionen.

Aplicaciones: Si hay una forma en que se puede sacar provecho al teléfono inteligente esta es para dejar de procrastinar. Y la mejor opción la ofrecen las apps para administrar las tareas y el tiempo. Muchas de ellas se manejan también desde el ordenador sincronizando los cambios que se hacen en ambos dispositivos. Este tipo de apps ofrecen entre sus opciones listas, calendarios, planificación de proyectos, divididos en tareas e incluso permiten delegar tareas. Entre las más reconocidas se encuentran Trello, wunderlist, o todoist. Particularmente Meister Task es la que mejor resultados me ha ofrecido.

Espero este artículo te haya sido de ayuda. Coméntanos ¿Qué estrategias usas para evitar procrastinar y aumentar tu productividad?

Photo by rawpixel on Unsplash