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Los autos que se manejan solos, dejaron de ser ficción. Se considera que a partir de 2019 y 2020, las empresas invertirán una gran cantidad de dinero en la aceleración y el despliegue de los servicios de vehículos autónomos (AV – siglas en inglés de Autonomous Vehicles).

Según la encuesta The Road to Autonomous Vehicles de este año, para 2021, los automóviles autoconducidos alcanzarán el “punto de inflexión”, donde más del 50% de los consumidores estadounidenses están dispuestos a utilizar el servicio.

Con respecto al sector de transporte, esto tendrá un impacto trascendental. Se estima que en 2025, los modelos de negocios comerciales también se beneficiarán de la tecnología de auto conducción. Por ejemplo, imagine las implicaciones de ofrecer a los clientes viajes completamente autónomos hacia y desde su negocio.

¿Cómo impactarán los vehículos autónomos?

Según varias estimaciones publicadas en Trends Magazine, un auto autónomo reemplazará a unos 30 autos tradicionales. Eso podría reducir los 258 millones de autos registrados hoy en los EE.UU. a menos de 10 millones.

Otro dato interesante es que se espera que más del 50% de los autos sin conductor sean vehículos de uno o dos pasajeros. Esto debido a que el 76% de los automóviles en las vías solo tienen una persona, y los vehículos de una sola persona serán más baratos de operar.

Los garajes públicos y domésticos desaparecerán. La reutilización de estas instalaciones se convertirá en un gran negocio.

Sin embargo, no todo es color de rosas. La movilidad como servicio pondrá en peligro el 40% de los ingresos por impuestos a las ventas actuales. Porcentaje que corresponde a los impuestos generados por la venta de automóviles al consumidor.

Las empresas de seguro sufrirán una transformación crítica. Habrá una gran reducción en el costo de la atención médica relacionada con accidentes automovilísticos. Hablaríamos de unos $ 500 mil millones por año.

La mayoría de los negocios minoristas asociados con los automóviles desaparecerán. A medida que la adquisición de automóviles comience a disminuir, veremos una rápida reducción de estaciones de servicio, autolavados, negocios de cambio de aceite y oficinas de seguros de automóviles. Los concesionarios también serán historia.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo impactará la aplicación de automóviles autónomos, pero hay muchos otros aspectos de nuestras vidas y sectores económicos que serán influenciados con este avance. Aun cuando estos cambios pueden tardar entre 15 y 20 años en desarrollarse por completo, son casi inevitables.

Grandes inversiones

Ante esta realidad cada vez más inminente, grandes compañías están preparándose para entrar en el negocio. Se conoce que Apple e Intel tienen una gran cantidad de recursos financieros destinados a este rubro. Igualmente, Alphabet está listo para aprovechar sus enormes reservas con el fin de hacer de Waymo un éxito. También, el negocio de autos de auto conducción de General Motors (GM) acaba de recibir un gran voto de confianza del SoftBank Vision Fund.

El fondo, considerado el mayor inversor tecnológico del mundo, inyectará $ 2.25 mil millones en GM Cruise a cambio de una participación del 19.6 por ciento. Este año se realizará un pago inicial de $ 900 millones y el resto se pagará cuando los autos de conducción automática de GM Cruise estén listos para el despliegue comercial, programado para 2019.

Tendencias Tecnológicas de los Vehículos Autónomos

En la actualidad, los vehículos autónomos funcionan como conductores novatos, con la diferencia de que estos están capacitados con sistemas automatizados y/o cerebros robóticos desarrollados a partir de una inversión tecnológica multimillonaria, cuya intención es disminuir la “curva de aprendizaje”, y así, poder mejorar la experiencia del manejo a corto plazo. Sin embargo, incluso con todos los sensores y software que disponen dichos automóviles, los mismos padecen de fallas que deben superar antes de poder conducir con total confianza.

Ciertamente, anticipar las acciones de otros conductores y tratar con intersecciones complejas proviene de la experiencia humana. Sin embargo, según Automobile Magazine, entre las tendencias tecnológicas consideradas para promover la mejora de los automóviles autónomos, se encuentran las siguientes:

1. Enseñarle a los vehículos autónomos las reglas de las vías:

A través de Inteligencia Artificial (IA) dichos automóviles deben aprender las reglas de conducir, como por ejemplo el significado entre una señal de “pare” y una de “ceda el paso”. Los vehículos autónomos también requieren de dicha inteligencia para interpretar distintos tipos de información de la carretera a través del “aprendizaje automático”, el cual requiere conducir una ruta y que los individuos verifiquen los datos de la misma.

De hecho, Inrix, la compañía de datos de tráfico, tiene una forma en la que los AV aprenden las reglas de forma más rápida, incluso en lugares donde nunca han manejado antes. La plataforma AV Road Rules de Inrix permite a las ciudades digitalizar sus reglas y su infraestructura de tráfico. Esto no solo crea un acceso directo para que los AV memoricen las reglas de tráfico, sino que también les permite operar a partir de datos precisos.

2. Posibilidades remotas:

Incluso con toda la potencia de la computación e inteligencia artificial, siguen existiendo situaciones que requieren que los AV soliciten ayuda a conductores humanos. Es por eso que en la mayoría de los casos cuando se realizan pruebas en carreteras públicas, se necesita un ser humano detrás del volante para asumir el control cuando una computadora auto-manejable se confunda o no pueda continuar por alguna razón, como cuando una carretera está cerrada o hay una zona de construcción temporal.

La mayoría de los principales productores de AV se están preparando para la teleoperación de taxis-robóticos o en su defecto, ya lo están probando. Por ejemplo, Toyota tiene una patente para la “operación remota de un vehículo autónomo en un entorno inesperado”, mientras que Zoox tiene una para un “sistema de teleoperación y un método para la modificación de la trayectoria de los vehículos autónomos”.

3. Watch Me Now (Mírame ahora):

Junto con el monitoreo remoto de los autos que conducen por sí mismos, los conductores humanos también estarán cada vez más bajo escrutinio, especialmente en el intervalo entre los niveles 3 y 4 de autonomía de la Society of Automotive Engineers SAE, que se trata de vehículo que pueden manejarse con poco o ninguna intervención humana.

Si bien las cámaras ya se utilizan en algunos autos para monitorear a los conductores, como en el Cadillac Super Cruise, una nueva generación de cámaras irá más allá de la simple detección de distracción o somnolencia del conductor, para incluir reconocimiento facial e incluso la lectura de emociones.

Aceptación del consumidor en cifras

Según la encuesta  The Road to Autonomous Vehicles – 2018, el 70 por ciento de los estadounidenses espera que los vehículos autónomos sean comunes en los Estados Unidos dentro de los próximos 15 años.

Cuando se les pidió que identificaran los beneficios que traerán los vehículos automatizados, el 51 por ciento de todos los encuestados identificaron una mayor movilidad para los no conductores, como los ancianos o las personas con discapacidades, como el beneficio más importante.

Mientras tanto, el 41 por ciento de todos los encuestados, incluido el 49 por ciento de los millennials, mencionó la reducción de accidentes y el aumento de la seguridad. El 23 por ciento de todos los encuestados, incluido el 33 por ciento de los millennials, también mencionó la mejora de la seguridad para peatones y ciclistas.

El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”. Henry Ford.

Sobre el autor:

Frank Liz

Apasionado empresario, consultor en energía solar, experto inversionista, futurista, catedrático y autor. Especialista en  generación, transmisión y almacenamiento de energías limpias.
Ha escrito ampliamente acerca de temas económicos de Estados Unidos e internacionales. Autor de varios libros entre ellos, el best-seller “El Millonario dentro de ti”, “Un Pequeño Manual Para Grandes Soñadores” y Hambriento por Respetas, libro sobre el clima y el problema de los recursos en el mundo.
Durante más de 25 años ha realizado un extenso estudio de los ciclos económicos, desde la gran depresión hasta los mercados financieros globales, su gran pasión. Como ejecutivo de la compañía, NetMillionaire (1995-2002), enseñó a más de 30.000 personas cómo invertir en el mercado de valores. Fundador del Instituto de Educación Financiera Adimir.